martes, 14 de octubre de 2014

Hablemos



                ¿Qué decisión debo tomar? ¿Estará bien lo que deseo hacer? o ¿tan solo es un deseo nada más que ostentoso y desesperado? ¿Cuál es el maldito camino que debería de tomar? ¿Qué acaso no hay nadie que me lo pueda explicar? –Qué no hay nadie que me pueda dar una sincera respuesta a esta maldita sensación
                -¿Realmente es lo que quieres hacer? O tan solo es una idea tonta que te surgió cuando entraste al baño niña
                Claro, pedía una respuesta y ahí estaba, un tipo de casi dos metros con una vestimenta mucho más que anticuada, sentando en la tapa del inodoro fumando y con la mirada en otro lugar que no fuera mi cuerpo desnudo.
                -¿Quién eres tú?
                -Nunca es bueno responder una pregunta con otra pregunta, suele irritar a mucha gente.
                -¿No es lo que tú hiciste hace un momento?
                -Ahí está de nuevo; me quiere sacar de mis casillas, eso quiere hacer; acaso quieres sacarme de mis casillas, ¿eso es lo que quieres?
                Realmente no entendía que es lo que deseaba ese tipo, realmente me confundía a cada palabra y realmente no sabía que responde, solo me confundía más y más. –Muy bien, seguiré tu juego, ah. . . creo que tu pregunta había sido si realmente deseaba hacerlo ¿no? 
                -Y bien, tu respuesta es. . .
                -Si, por supuesto que lo quiero hacer, ¿por qué crees que me hago esa pregunta?
                -Muy bien muchachita, ahora si puedo contestar tu pregunta. Pues preguntaba por qué últimamente muchos chiquillos lo hacen por problemas tontos y después terminan arrepentidos, pero si tú me dices que es enserió pues, te creeré. Ahora bien hazlo que deseo terminar temprano el día de hoy.
                Ahora estaba aun más confundida, y un mayor número de preguntas comenzaron a surgir a mi cabeza, despejando un poco la idea pero generando una sensación de miedo ya que no sabía quién era esa persona y mucho menos el cómo es que había entrado a mi baño sin que me diera cuenta.
                -¿Podrías decirme una cosa?
                -Realmente creo que tienes más dudas y como me comienzas a agradar y como veo que realmente lo vas a hacer, te daré el lujo de conocerme mejor. Me llamo. . .  Al, mucho gusto Susy.
                -Ahora en verdad me tiene asustada,  ¿Cómo supo mi nombre? ¿Cómo entro a mi baño? ¿Por qué no me mira si estoy desnuda? ¿Acaso doy tanto asco como dice en mi escuela?
                  En verdad me encontraba muy asustada. Aquel tipo llamado Al solo fumaba un cigarro que no parecía tener fin mientras miraba los azulejos de la pared en lugar de verme a mí, una chica indefensa en la completa desnudes, incluso sabía mi nombre y lo peor de todo es que no me molestaba en lo más mínimo su presencia, aun que comenzaba a crecer un miedo inmovilizador.
                -Eres muy agradable jovencita, pero deberías hacer una sola pregunta a la vez, suele ser muy molesto cuando hacen muchas preguntas en una sola oración, siempre me molesta, pero como es la primera vez que nos conocemos, te daré gusto. – Expulso humo por la boca, apago el cigarro en su mano y por fin volteo, enfocando su fría mirada en mis ojos. –Se tu nombre por qué conozco el perfil de las personas a las que voy a recoger, lo leí en tu expediente, ahora bien técnicamente no entre en tu baño ya que no use la puerta, tan solo digamos que me aparecí, ustedes dirían que use magia, ahora bien, no miro tu desnudes por qué no me importa en lo más mínimo una niña como tú, y créeme no das asco en lo más mínimo, todo lo contrario, pudiera que generaras mucha excitación. ¿Satisfecha?
                Claro que no estaba satisfecha, entendía a la perfección que me acababa de responder a todas mis preguntas, pero en realidad debía de decir eso último, aquella oración final de que yo pudiera generar excitación; teniendo algo así en mente, todo cambio, mi mente se despejo y solo pude pensar en cubrirme y gritar una clara leperada a aquel tipo que se hacía llamar Al.
                -Idiota, ¿en que estas pensando al decirme algo así?
                Pero para mí sorpresa no había nadie ahí. Con la mente clara y el cuerpo limpio solo había una cosa por hacer, ir a dormir, descansar y esperar el no tener sueño alguno.
                A la mañana siguiente, el día continuaba con normalidad, ducha matutina, viaje silencioso a la escuela, la refriega de mis compañeros diaria y el comer sola en el último piso de mi escuela, un lugar que suele estar solo gracias a que es en un cuarto piso. Bendita sea la pereza estudiantil.
                -Hermosa vista ¿no crees Suzy?
                -Si, es bonito aquí arriba y más aún cuando está nublado o llueve suele ser simplemente hermoso.
                Había contestado sin pensar, solo las palabras habían fluido de mi boca y lo único que podía hacer en aquel momento era girar la cabeza para poder repetir la sensación que había tenido en mi baño. Un tipo de casi dos metros con ropa anticuada y fumando un cigarrillo mientras mira al horizonte.
                -¿Qué haces aquí?- Era lo único que se me podía ocurrir en aquel preciso momento.
                -Ah, que reconfortante es el escuchar una sola pregunta de vez en cuando. Lo que hago aquí es lo que tú deseas hacer. Dime ¿Qué tienes en mente en este preciso momento?
                Algo sabía, algo había escuchado y sabía a la perfección que no había venido de mí ya que yo no había hablado de ese tema con nadie, estaba completamente segura de eso, así es que lo único que podía hacer era mentir.
                -Vengo a comer ¿no es obvio?
                Al, de un momento a otro comenzaba a reír, parecía que realmente le había dicho un chiste, algo que le causaba mucha gracia.
                -¿Qué es tan gracioso? No entiendo de qué te ríes tanto.
                -¿Realmente crees que voy a creerme esa ridiculez que me estás diciendo?-Comenzaba a fumar una vez más, pero en esta ocasión me miraba directo a los ojos. -Sé exactamente lo que deseas Suzy, ya te lo había dicho, investigo a las personas que voy a recoger así es que no te quieras hacer la graciosa conmigo –Volvía a girar la cabeza y a fumar de nuevo. –Vengo por ti, vengo a llevarte conmigo al otro mundo, así es que si deseas hacerlo, hazlo; sabes, me suelen decir que el viento en la cara es delicioso al brincar y con una vista así, vale la pena dar el salto Suzy.
                -¡Lárgate de aquí!
                Eso era lo único que podía decir, un fuerte grito a la nada, un grito lleno de miedo y desesperanza por la enorme razón que tenia aquel tipo Al. Realmente sabía lo que pensaba y el deseo que trataba de ocultar en lo más profundo de mi mente; sabía a la perfección mi deseo más oculto, un deseo que no había salido de mi mente acababa de ser robado frente a mis ojos y lo único que había logrado decir era que se largara. Seguido de su desaparición, solo me deje caer llorando de desesperación y frustración. ¿Cómo era posible que un tipo extraño supiera aquello? ¿En qué momento? ¿Cómo era eso posible? Cada pregunta era más y más mortificante por sí sola, mi secreto mejor guardado había sido descubierto por un tipo que nunca en mi vida había visto o al menos no hasta aquella noche en la bañera.
                A pesar de tener una enorme frustración, debía continuar, tenía que seguir la rutina y pretender calma, o al menos por lo que quedaba de aquel fatídico día.
                Durante el resto del día todo era mucho más claro, la idea que buscaba esconder en lo más profundo de mi ser ahora se encontraba fresca, era lo único en lo que podía pensar y mayor claridad de ideas no podía desear, todo gracias a aquel tipo Al, tenía razón y lo único que faltaba era que por fin cumpliera aquella pesadilla que me había estado atormentado desde hace algún tiempo atrás, mi pesadilla por fin se convertiría en el mejor de mis sueños llegada la noche de aquel último fatídico día. Así como había sido ya una costumbre de los últimos días se volvía a presentar frente a mí aquel extraño tipo de vestimenta anticuada que fumaba un cigarrillo sin fin.
                -Hola Al, es bueno verte de nuevo.
                -Te alegra verme, que bueno ya que confió plenamente que esta será nuestra última conversación. Ahora bien, te pido que me digas por favor ¿cuál ha sido la decisión que has tomado?
                Me sentía tranquila de poder decirlo sin preocupación alguna, simplemente me dejaría llevar por mi última decisión. –E decidido terminar con mi vida esta noche, aquí en mi lugar favorito, con la persona que me ha prestado una completa y verdadera atención.
                -A caso ¿te refieres a mí Suzy?
                -Si, no sé realmente como, pero me ha descubierto, me ha hecho pensarlo por un buen tiempo y me ha ayudado a tomar la decisión, lo único que tengo que hacer es beber y descansar por fin en una total paz.
                -Muy bien jovencita y dime ¿qué es lo que planeas beber?
                -No lo planeo, ya lo he hecho, tan solo es cuestión de que hagan efecto y por fin descansare en paz y tranquilidad, yo no fui hecha para este mundo y el mismo me ha rechazado, lo único que he deseado por el último año es terminar con toda esta molestia y creo muy sinceramente que por fin lo lograre y todo se lo debo a usted señor Al.
                -Te lo agradezco jovencita pero debo decir que aún no estás lista, así es que solo descansa por hoy y nos veremos de nuevo cuando estés realmente preparada.  
                De manera fugaz y misteriosa desapareció en el aíre Al. Siempre me pregunte como ó de donde había venido ya que deseaba dormir por siempre sabiendo quien era realmente aquella persona que me había mostrado el camino que yo debía de tomar.
                Las pastillas que había tomado unas horas atrás comenzaban a surtir efecto, con lo poco de energía y vida que me quedaba me acurruque en mis cobijas, abrace a mi oso favorito y simplemente di un último suspiro de vida. Un nuevo sueño llegaba a mí, uno que me generaba una sensación de plenitud y tranquilidad, el viento soplando en un campo amplio y verde, el olor a humedad me invadía y unas pocas gotas de lluvia golpeaban mi rosto, la paz que había estado buscando al fin llegaba, generando en mi un deseo de libertad y sincera tranquilidad.
                Mi vida cambiaba por completo. La mañana siguiente despertaba en calma, con la mente clara y con nuevas expectativas de vida. Mientras buscaba a mí alrededor a Al, lo único que pude encontrar era una nota que se encontraba tirada junto a mí cama.
                *Suzy, aún no estás lista, se que todo parece ser difícil pero debes aprender a lidiar con la basura para disfrutar de la belleza, prometo que un día todo cambiara, o si no, yo mismo volveré a ir por ti.
                Atte. Al. (Death) *
                Ahora todo era claro, la idea se había ido y un deseo nuevo me invadía por completo, ahora lo único que deseaba hacer era vivir para ver de nuevo a ese tal Al.

               

No hay comentarios:

Publicar un comentario