miércoles, 20 de enero de 2016

Así se vuelve a las andadas



                Ya pasaron algunos años desde la última publicación y precisamente hoy, decido regresar; simplemente una sátira e ironía es lo que me hace volver, pensando precisamente en el titulo de “tiempos violentos”, título que le dieron a la maravilla fílmica de Tarantino “Pulp Fiction”, títulos que no tienen nada en común pero que combinan perfectamente, así es como me encuentro en este momento.  Me encuentro en un tiempo violento con un título de “Narcicismo con rázagos dependientes y paranoides”.
                Pero qué carajo es todo esto, me pregunto; simple y sencillamente una escusa de la razón por la cual no termine publicaciones anteriores, publicaciones sobre las caricaturas, sobre los procesos de la entrevista y razón por la cual lo deje por realmente años, pero con el pasar de estos años, que se han sentido como décadas, eh aprendido que los tiempos difíciles de hace 4 años, que fue cuando comencé esta encrucijada, no se comparan a los tiempos violentos que vivo hoy en día.
                Comencemos por el bendito principio. Mi carrera en psicología y mi sueño de ser escritor, fantasías que ahora veo como rasgos narcisistas, pero que anterior mente eran solo deseos de poder ser escuchado por algunas personas, deseo de poder ser entendido ya que no entendía el que es lo que estaba pasando. Pues bien ya han pasado 4 años y me encuentro precisamente en el mismo lugar en el que me encontraba en ese entonces, comenzando algo que sabia seria el parte aguas de muchas cosas, pero con la única diferencia de que ahora no tengo ni la menor jodida idea de que es lo que viene, ya que ahora, no soy solamente un estudiante de psicología, si no que ya, prácticamente soy un psicólogo hecho y derecho que está a 4 quizás 3 meses de enfrentarse a ese monstruo que es llamado vida. ¿Acaso no ya había vivido 20 años cuando comencé la carrera? Si, ya había tenido 2 décadas de vida, dentro de las cuales aprendí y viví muchas cosas, pero nada absolutamente nada comparado con lo que estoy a punto de enfrentarme y esto es, a un mundo que ahora veo con ojos de razón y entendimiento de conducta, ya que antes solo los veía con ojos de espectador, pero que gracias a la psicología ahora lo veo con ojos de protagonista.
                Narcicismo, una vez más chillando y gritando a todo lo que da; chillido que me hace imaginarme como aquellos monos chillones, gritando como loco o como el trasero de un mico, aquella especie que entre más rojo tiene el trasero más atractivo es, pero que en mi caso, entre más grande es mi narciso, pues simple y sencillamente estoy más cerca de la autorrealización profesional.
                Pero a qué viene toda esta cháchara y sarta de ridiculeces, puede que piensen o más bien me pregunto a mí mismo, con mi constante costumbre y en los últimos días efervescente necesidad de hablar solo.
                Pues símpele y sencillamente, catarsis, desahogo, estallido, erupción, búsqueda de reconocimiento. Sinceramente no lo sé. Solamente sé que ojee un libro sobre lo asombroso de la personalidad sínica y quede más que extasiado; quizás sea fácil reírse del cinismo, pero es difícil ser cínico y reírse de su propio cinismo además de degustar de los cínicos, situación en la que me encuentro hoy en día. Si lo admito, soy un cínico, cosa que no niego y que acepto, por ende se presenta una situación que simplemente me lleva a ser (chan. . . chan. . .  chan) un narcisista hecho y derecho.
                Así es, vivo con mi narcicismo dependiente paranoico y no soy feliz con él; es como vivir con alguien feo, lo vez y te desagrada, simplemente no ves más allá de su fealdad, al punto en el que deseas deshacerte de él, pero cuando menos lo piensas, encuentras algo dentro de toda esa repulsión, algo que simplemente te hace decir, “le daré otra oportunidad, pero esta vez será la última” y dentro de esa última oportunidad que le das, misteriosamente hace algo espectacular, hace algo que te deja maravillado, y que simplemente te hace agradecer el que este ahí. Así es mi situación, se que debo trabajar en mi narciso, se que debo ahogarlo en esa clara laguna en la que acostumbra reflejarse, pero me ha dado algunos resultados que me han dejado tan satisfecho, que me dan ganas de dejarlo vivir un tiempo más, y es por eso que le doy un chance más, una oportunidad de demostrarme que vale la pena que lo siga manteniendo con vida, y por ello es que vuelvo a escribir algunas cosas, por eso es que sigo el consejo de aquel libro de bolsillo que ojee, el cual me pedía a gritos llenos de cinismo y sátira negra que escribiese en un diario, o más bien en un blog, ya que es algo muy sano para aquellos que viven, saborean y disfrutan de su lado cínico, y de igual manera espero que algunos le echen una mirada sin quedar tuertos, ya que mi narciso lo necesita.
                Mil gracias y espero contar con tu mirada crítica, amistosa, amorosa y llena de pasión, por qué este soy yo.