Uno de esos días en los que simplemente no importa cuánto
lo hagas, intentes o te esfuerces, simplemente sabes que las cosas no saldrán
como hubieras querido o peor aún, simplemente salen de la peor manera
especulada. Esos días en los que simplemente te das cuenta que no tienes el
control de nada, que simplemente te encuentras a la deriva en el océano, como
esas clásicas escenas de películas en las que el protagonista termina rodeado
de agua, se bronce, adelgaza y de manera misteriosa logra ser rescatado por un
buque pesquero de ballenas japonés o chino, por qué, seamos realistas, que otra
cosa estarían pescado en aguas tan profundas e internacionales si no son
delfines o ballenas. El chiste es que es uno de esos espectaculares días en los
que esperas que simplemente llegue el avión, pero esperas en vano.
Que tan mal o bien pueden salir las cosas me suelo
preguntar, que tan horrible puede ser la situación o que tan reconfortante
puede ser el amor de alguien; realmente es una situación que desconozco y que
espero seguir desconociendo, ya que considero que ay muchas cosas que es mejor
dejarlas a un lado, dejarlas en esa esquina obscura en la que pertenecen, ya
que si se descubren más cosas que simplemente se buscaban las cosas se pueden
poner aún peor, pueden llevar a un lugar tan espantoso, del cual no habrá salida,
solamente una enorme oscuridad.
Pero si las cosas son de esa manera, ¿qué camino se puede
tomar?
Hasta ahora e avanzado por 25 años, se que un cuarto de
siglo es poco, sé que hay personas que logran el siglo y siguen adelante, pero
para mí este cuarto, ha sido simplemente extenuante. 3 años de kínder, 6 años
de primaria, 3 años de secundaria, 3 años de preparatoria, 4 años de
universidad lo que nos da un total de 16 años en proceso de aprendizaje
continuo, con un pequeño recorte de 1 año en el cual por supuesto no deje de
aprender, lo que nos deja 8 años en los cuales eh podido “ser libre de las instituciones”,
ya que jamás eh sido libre del todo.
Ahora me encuentro en un proceso o más bien camino de libertad,
aprender que mi libertad siempre ha estado a un pestillo de lejos, pestillo que simplemente me negaba a mover
por temor a responsabilizarme de mi propia vida y decisiones, situaciones que
aún pienso y se contradicen, ya que hay muchas teorías, desde conspirativas, psicológicas,
antropológicas que marcan diferentes caminos, los cuales en cada uno de ellos
hay razón, ya que todas tienen su fundamento, pero para mí cual debe de ser la
adecuada, ya que mi profesión me dice que fue una situación que viví y que aún
no supero, la versión antropológica nos puede decir que fui un blanco cercano
que tuvo la mala suerte de pasar por una zona de tiroteo, mientras que las teorías
conspirativas me dicen que es algo que yo decidí vivir, ya que pude haber hecho
algo más, pero mi decisión infantil fue de huir.
Ahora que soy adulto, con una profesión a meses de ser
culminada, entrando en un mundo lleno de fantasía e ilusión y de igual manera
de libros e historias que admite estar aún en la búsqueda de un camino, no
profesional si no de vida. Tengo barba y
cabello largo, sinónimo de sabiduría, cosa que no sirve de nada, leo libros
para aprender, cosa que no sirve de nada, observo, razono, aprendo, interpreto,
cosa que no sirve de nada, claro está en el área que simplemente más me
complica y confunde.
Quizás Albert Einstein estaba algo equivocado, al
considerar que el hacer siempre lo mismo esperando un resultado diferente era
estar loco, más bien el hacer muchas cosas buscando resultados siempre
distintos sea la mayor locura que alguien puede cometer, ya que muchas de las
ocasiones los resultados que se encuentran no son aquel que se buscaba, y muy
probablemente el repetir un patrón sea la felicidad, el estar en una sola ecuación
que nos dé el resultado más delicioso y que simplemente nos satisface no
importa cuántas veces se repita, y si es
así e cometido tantos errores con muchas personas incluyéndome, pero quizás mi alegría
este en el mismo camino que el de Einstein, buscar diferentes respuestas en
diferentes lugares, ya que mi carrera está hecha, comprendo las bases del
comportamiento humano, ahora solo me falta caminar por el camino adecuado para
encontrar a mi vampiresa pálida que me demuestre que estoy simplemente lunático.