Ética, la base de un buen comportamiento y un buen
trato a las diferentes personas en diferentes ámbitos pero que en una de las profesiones
más criticadas y juzgadas además de ser criticada por su funcionalidad,
demuestra que su ética es demás de surreal y superficial, una ética que
realmente dice existir y se demuestra en algunos casos pero que al momento de estudiar
esta profesión, la realidad es otra.
La psicología, una materia llena de misterios, confusiones,
criticas, ofensas, deseos, anhelos, entre una gran cantidad de palabras que
nunca alcanzarían a llenar lo que significa esta curiosa y compleja profesión
que posee uno de los más altos niveles de ética profesional, quizás igualando
la ética de un medico y superando por mucho la de un abogado. Dentro de esta profesión
el ayudar a una persona que no se cree capaz de reconocer sus problemas, su
persona o incluso el medio en el que vive es algo base al igual que mantener en
secreto todo lo que se llega a mencionar dentro de un consultorio; marcando
claramente un nivel de ética que se menciona desde el primer día con un clásico
dialogo que dice “todo lo que se mencione dentro de este consultorio, no saldrá
por ningún motivo, no tiene nada por que preocuparse”, pero ¿realmente se suscita
esto?
En sentido publico se suscita, dentro del mismo
consultorio al no mencionar nada de lo que se habla con un paciente con ninguna
otra persona que se presente en el mismo, peor fuera del, en salones de clase,
áreas profesionales o inclusive tesis o libros publicados para su estudio es
todo lo contrario.
A pensar de que la ética profesional de un psicólogo
es algo base, esta ética es muy surreal y susceptible a cambios drásticos o
incluso llega al grado de no existir, pero ¿cómo es esto posible? Es algo
claramente desconocido para todas aquellas personas que no estudian al sujeto
más complejo e interesante del mundo o incluso del universo (el humano), quizás
por su alto nivel de complejidad, por su alto requerimiento de investigación o
incluso de comprensión social pero estos curiosos cabios éticos son realmente
necesarios para que se logre una subsistencia de la profesión y de todos
aquellos que en realidad necesitan de este proceso terapéutico.
La ética profesional de un medico es el nunca dejar desahuciada
a toda aquella persona que necesite de ayuda medica, la de un abogado la de
ayudar a toda aquella persona que tenga la necesidad de apoyo legal, y la de un
psicólogo es la de dar soporte psicológico a toda aquella persona que la
solicite y jamás romper un contrato de confidencialidad con el mismo. Este
contrato es lo más surreal que existe en un ámbito profesional por la simple razón
de que el contrato será roto en un momento a otro, pero de una manera
profesional y que a pesar haber eliminado la confidencialidad terapéutica, la
ética jamás se dejo atrás por el simple hecho de mencionar la experiencia con
el paciente en un tipo de área en especifico.
Las áreas en las cuales se puede mencionar en las
cuales no se rompe este contrato son simples, tesis, libros, conferencias,
reportes, incluso salones de clase. Claro que hay detalles que son meramente “personales”
como el hecho de no mencionar nombres o rasgos físicos con los cuales se pueda
diferenciar a la persona, son solo detalles que depende de cada profesional ya
que algunos mencionan nombres o algunos detalles que para algunas personas
puede ser molesto pero para un ámbito profesional es necesario y esta
claramente justificado.
Este como mucho más detalles son cosas que me
confunden, cosas que me hacen pensar como estudioso de esta tan hermosa profesión
en si realmente mi ética es tan grande y de cuidado o solo es una ilusión para
lograr tranquilizar a el paciente y pueda liberarse de todos sus problemas.
Dentro de esta ilusión de ética, encontramos otro gran detalle, el hecho de
poder juzgar o modificar a los diferentes pacientes de manera “benéfica” para
el; realmente quien es lo suficientemente capaz de juzgar de la manera
adecuada, de clasificar y establecer puntos para poder pronosticar algo que es
personal, estas son claras dudad que nacen al estudiar esta profesión,
cuestiones que ahora los hará pensar de manera repulsiva hacia la psicología.
Pero antes de pensar de esta manera, tienen que
tomarse un tiempo para repasar los actos, los hechos y las razones, esta
profesión solo existe por la necesidad social y esta ética es surreal por la
necesidad de la transmisión de conocimientos sobre el sujeto más extraño y
cambiante, el sujeto que lee esto. A pesar de tener una ética superficial e
irreal, esta es una profesión interesante y de verdadero apoyo social, por eso
cuando tengas duda de si realmente sirve un psicólogo, asiste por ti mismo y compruébalo
por tu misma persona, por que quizás el día de mañana tu caso ayude a la
creación de una técnica para ayudar a miles, o todo lo contrario pero eso
depende de ti y de tu psicólogo.
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